Exfuncionario regional que frenó obras clave como el bypass se suma a la cuestionada agrupación del «pacto mafioso».
Con su quinto cambio de camiseta política, Sánchez Ibáñez busca la alcaldía provincial de Cajamarca asegurando que «peleará en todos los distritos».
Cajamarca. Sergio Sánchez Ibáñez, conocido en la escena política regional por su constante nomadismo político, reapareció para oficializar su lista de candidatos por Somos Perú para la provincia de Cajamarca. A pesar de su discurso de «pelea», su candidatura está marcada por una cuestionada labor previa en el Gobierno Regional y su reciente unión a una agrupación aliada al denominado «pacto mafioso» a nivel nacional.
En un acto donde la retórica superó las propuestas, Sánchez, aspirante a la alcaldía de la Municipalidad Provincial de Cajamarca (MPC), exclamó: «Vamos a pelear en todos los distritos». Procedió a leer una lista de 11 nombres para las alcaldías distritales:
- Wilson Cortez (Encañada)
- Amilcar Marcelo (Los Baños del Inca)
- César Plasencia (Jesús)
- Alejandro Ilman (Matara)
- Agustín Abanto (Namora)
- Pascual Cotrina (Asunción)
- Cristian Arrestegui (Cospán)
- Denis Galarreta (Magdalena)
- Wilson Julca (San Juan)
- Shalito Duran (Llacanora)
- Nicolás García (Chetilla). Un equipo que espera arrastrar bajo la simbología del corazón.
El camaleón de la política cajamarquina
Sin embargo, el «pelear» de Sánchez parece tener un matiz diferente cuando se analiza su trayectoria. Esta es la quinta vez que cambia de camiseta política, una práctica de transfuguismo que para los cajamarquinos denota una falta de convicción ideológica y una búsqueda pragmática del poder.
Para los analistas políticos, esta volatilidad desgasta la confianza de un electorado harto de políticos sin lealtades claras. ¿Qué garantiza que Somos Perú será su última parada? Su historial sugiere lo contrario.
Pasado obstructivo en el GORE Cajamarca
El pasado en el Gobierno Regional de Cajamarca (GORE) también le pasa factura. Durante su tiempo como funcionario, Sergio Sánchez se dedicó, según denuncian críticos y ciudadanos, a una labor obstruccionista, dedicándose a bloquear grandes obras de infraestructura vitales para el desarrollo y el alivio del caos vehicular de Cajamarca, como el esperado bypass. Ahora, pretendiendo llegar al sillón municipal, su pasado de frenos contradice sus promesas de aceleración y desarrollo.
Aliado del «pacto mafioso»
Finalmente, la elección del vehículo electoral genera profundo rechazo entre los sectores que buscan una renovación política honesta. Sánchez se ha subido al camión de Somos Perú, partido que, en la coyuntura nacional, es percibido por amplios sectores como parte de un «pacto mafioso» o la coalición autoritaria que domina el Congreso y protege intereses cuestionables. Además, es el partido que a nivel de región dirige el rechazado gobernador regional, Roger Guevara.
Al unirse a esta agrupación, Sánchez se alinea con las mismas fuerzas que la ciudadanía crítica rechaza en las calles y la región. Su candidatura no solo carga con su pasado obstructivo y su transfuguismo, sino también con el estigma de la alianza política que representa.


